Diario

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El Zuliano
MUD

Todos estarán de acuerdo en que la MUD, sus siglas y sus principales líderes, no sobreviven a la debacle de las regionales. Ya venían en picada pero, a partir de su declaración del domingo, por boca de un Gerardo Blyde descolocado y haciendo puchero, van en caída libre.

Y eso de que “yo no he dicho fraude” sino “proceso fraudulento” los está enterrando aún más (si es que esto es posible). Ya no se les puede acusar ni siquiera de mentirosos o manipuladores, es simple y llana cobardía: no son capaces de admitir nada.

Prefirieron poner a Ramón Guillermo Aveledo, el último viejo serio que les quedaba, a malgastar el poco respeto que puede inspirar diciendo una gran mentira… ¡Ah, viejo sinvergüenza! Sabía bien que estaba mintiendo cuando se dirigió al país sugiriendo victoria. No es que lo engañaron, se puso pa la cosa, a sabiendas de que la intención era desconocer los resultados.

Y ahora el gobierno queda sin interlocutor nacional, negociando directo con el dueño del circo que, dicho sea de paso, es un payaso obtuso, un gringo que no entiende de realidades ni razones.

¿Estaremos mejor sin la MUD? El gobierno de Nicolás Maduro ha tenido que enfrentar en estos años quizás a la peor oposición que pueda tener un país, lo que –siendo honestos- le ha ayudado mucho. Ahora, por lo menos durante un tiempo, le tocará lidiar únicamente con los verdaderos enemigos.

Mientras tanto, la MUD pretenderá poner nuevamente al país patas pa arriba llamando a la calle, sin entender que ya su enemigo no es Nicolás, ni Diosdado, ni siquiera el gobierno, sino las inexorables e invencibles gaitas navideñas.

Se fue la MUD y llegaron las gaitas

MUD

Todos estarán de acuerdo en que la MUD, sus siglas y sus principales líderes, no sobreviven a la debacle de las regionales. Ya venían en picada pero, a partir de su declaración del domingo, por boca de un Gerardo Blyde descolocado y haciendo puchero, van en caída libre.

Y eso de que “yo no he dicho fraude” sino “proceso fraudulento” los está enterrando aún más (si es que esto es posible). Ya no se les puede acusar ni siquiera de mentirosos o manipuladores, es simple y llana cobardía: no son capaces de admitir nada.

Prefirieron poner a Ramón Guillermo Aveledo, el último viejo serio que les quedaba, a malgastar el poco respeto que puede inspirar diciendo una gran mentira… ¡Ah, viejo sinvergüenza! Sabía bien que estaba mintiendo cuando se dirigió al país sugiriendo victoria. No es que lo engañaron, se puso pa la cosa, a sabiendas de que la intención era desconocer los resultados.

Y ahora el gobierno queda sin interlocutor nacional, negociando directo con el dueño del circo que, dicho sea de paso, es un payaso obtuso, un gringo que no entiende de realidades ni razones.

¿Estaremos mejor sin la MUD? El gobierno de Nicolás Maduro ha tenido que enfrentar en estos años quizás a la peor oposición que pueda tener un país, lo que –siendo honestos- le ha ayudado mucho. Ahora, por lo menos durante un tiempo, le tocará lidiar únicamente con los verdaderos enemigos.

Mientras tanto, la MUD pretenderá poner nuevamente al país patas pa arriba llamando a la calle, sin entender que ya su enemigo no es Nicolás, ni Diosdado, ni siquiera el gobierno, sino las inexorables e invencibles gaitas navideñas.