Diario

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El Zuliano
El pasquín opositor maracucho llamado "la verdad", ligado al paramilitarismo colombiano, ha publicado hoy una nota en formato noticia de calle llamando a separar al Zulia de Venezuela y, presumimos, anexarlo a Colombia. El diario descalifica la supueta opinión de alguien que dice que Guanipa debe juramentarse ante la ANC diciendo que "tiene acento colombiano". Los marabinos queremos seguir siendo venezolanos y si esa es la ruta de Guanipa el quema gente, pues a ponerle los ganchos y mandarlo a una cárcel. El que quiera pertencer a Colombia váyase para allá que allá los tratan muy bien y para cortarlos en dos usan motosierras de buena marca. 
Historia de una idea colombiana para dividir a Venezuela 
Las declaraciones de independencia del Zulia en el siglo XIX han sido interpretadas por políticos e  intelectuales  del  presente  como  expresión  del  separatismo  zuliano,  como  promotoras  de  la  secesión  del  territorio  nacional  y  de  un  movimiento  con  aspiraciones  a  constituir  una  república  independiente  producto  de  un  regionalismo  exacerbado. En  este  mismo  contexto  se  ha  considerado  la  unión  con  los  estados  andinos  como  una  tendencia  anexionista  orientada  a  la  integración de la república del Zulia con la vecina república de Colombia. Una aproximación al proceso político zuliano hasta mediados del siglo XIX revela el alcance del separatismo histórico del   Zulia   y   la   unión   de   las  entidades   del   occidente   venezolano   en   un   “Estado   Zulia engrandecido”. En esta ponencia se presenta el modo cómo fueron asociadas las distintas partes constitutivas  del  país  para  impulsar  el  proyecto  republicano  y  las  tensiones  de  las  fuerzas centralizadoras y descentralizadoras presentes en el Estado nacional venezolano en construcción. 

Durante el período federal (1858-1868) se evidenciaron de manera particular estas tensiones. En sólo cinco años, el Zulia proclamó la Independencia de Venezuela, acordó el regreso al contrato nacional  y  se  integró  en  dos  oportunidades  a  los  estados  andinos.  Estos  acontecimientos,  ocurridos  en  tiempos  “tan  anómalos  como  movedizos”,  revelaron  algunas  modalidades  de  la  práctica e imaginario político durante las primeras décadas de la república.  

Desde inicios del proceso republicano la  provincia de Maracaibo se comportaba como un Estado constituido,  así  lo  demostró  en  1821  cuando  su  cabildo  declaró  a  la  provincia,  en  nombre  del  derecho   natural   y   soberanía   del   pueblo,   "libre   e   independiente   del   Gobierno   Español,  cualesquiera  que  fuera  su  forma  desde  este  momento  en  adelante;  y  en  virtud  de  su  soberana  libertad se constituye en república democrática y se une con los vínculos del pacto social a todos los  pueblos  vecinos  y  continentales,  que  bajo  la  denominación  de  República  de  Colombia  defienden  su  libertad  e  independencia,  según  las  leyes  imprescriptibles  de  la  naturaleza". A  partir  de  1830,  la  defensa  de  la  autonomía,  amenazada  coyunturalmente  por  las  medidas centralizadoras   de   “los   borbones   caraqueños”,  se   expresaba   en   numerosos   manifiestos, proclamas,  pasquines  y  decretos.  El  pueblo,  en nombre  de  su  derecho  soberano,  reasumía  su  soberanía  y  se  declaraba  autónomo  e  Independiente  de  Venezuela  mientras  se  reestablecía  el  
orden constitucional; ocurría cuando el pacto de asociación se había roto por incumplimiento de los acuerdos contractuales entre los poderes constitutivos de la república. Así quedó demostrado durante los sucesos de 1835, en el contexto de la “revolución de la reformas”, en 1848 cuando se le declaró la guerra a Caracas durante el gobierno de José Tadeo Monagas y en 1863 al definirse la posición marabina durante la guerra federal. Estas manifestaciones, recurrentes hasta fines del siglo XIX, se expresan en la memoria histórica como el “separatismo” del zuliano. En  nombre  de  estos  derechos  se  reasumía  la  soberanía  y  se  proclamaba  la  independencia  o  se  apoyaba  el  contrato  nacional.  

También  se  proponían  anexiones  con  los  estados  vecinos  para  integrar  el  occidente  del  país,  siempre  y  cuando  la  constitución  vigente  lo reconociera.  Así  el  “anexionismo”  zuliano  implicaba  sellar  la  preponderancia  de  Maracaibo  como  capital  de  una  entidad que integrara al occidente de Venezuela, región fronteriza articulada desde centurias en torno al Lago de Maracaibo por la actividad agroexportadora. Relación que distaba mucho de ser armoniosa por las rivalidades entre los distintos poderes locales de esta región. Sin embargo, en momentos  coyunturales  se optaba  por  la  anexión para  reforzar  la  posición  interna  y  el  peso  político  en  la  representación  nacional.  Así  quedó  demostrado  durante  el  Estado  federal  (1864-1868)  cuando  los  apremios  presupuestarios  del  gobierno,  las  continuas  amenazas  de  los  insurrectos  y  las  fricciones  entre  los  estados  por  las  complicaciones  de  ejercer  la  soberanía  fueron  factores  que  precipitaron  la  solicitud  de  anexión  de  Mérida,  Táchira  y  Trujillo  al  Zulia.  
Los  federalistas  habían  difundido  la  idea  de  integrar  estados  para  subsanar  los  problemas  financieros del gobierno de la unión. Para las autoridades zulianas esta propuesta se correspondía con  la  antigua  aspiración  de  reconstituir  en  una  misma  unidad  jurídica  el  occidente  venezolano como  lo  había  estado  bajo  la  denominación  de  provincia  de  Maracaibo  durante  la  monarquía  española y se había solicitado a las cortes de Cádiz durante la Independencia. 

En el marco del gobierno federal, la asociación con otras entidades era un modo de fortalecer los  aún débiles estados autónomos. El occidente venezolano se prestaba para estos propósitos por las  ventajas  estratégicas  que  ofrecía  el  lago  como   espacio  articulador  de  di símiles  jurisdicciones.  

Garantizaba la unión los cuantiosos  ingresos de la aduana de Maracaibo y beneficios adicionales 
por  el  comercio  con  los  Andes  y  de  tránsito  hacia  Colombia  que  habían  fortalecido  al  sector  comercial  marabino  y  extranjero  establecido  en  la ciudad  puerta  del  estuario  lacustre;  actividad   complementada  por  las  cuantiosas  mercancías  importadas  destinadas  a  cubrir  la  demanda  de  la   población  lacustre,  andinas  y  santanderianas  en Colombia.  Para  Jorge  Sutherland,  líder  del   gobierno federal en el Zulia, la posibilidad de constituir un único estado significaba reforzar sus  aspiraciones  de  consolidar  el  local centralismo de  Maracaibo  y  su  liderazgo  regional.  Esta  
propuesta,  se  había  concretado  transitoriamente  en  l863,  se  logró  restablecer  en  l867  y  se   mantuvo hasta que culmina el gobierno federal.  

En 1866 los estados Trujillo, Mérida y Táchira se incorporan al estado Zulia bajo el mando del presidente del estado Jorge Sutherland como “Estado Soberano del Zulia”, para exigir reivindicaciones del gobierno federal. Sutherland proclama la “República del Zulia” en rebelión contra la Revolución Azul. Venancio Pulgar derrota a Sutherland en batalla quien tiene que irse al exilio, el gran estado Zulia es dividido y reincorporado a Venezuela.

Colombia retoma el tema de dividir el Zulia
Recientemente un Alcalde de Cúcuta, ligado al narcotráfico, ha propuesto crear la República del Zulia  uniendo parte del territorio de esa nación primera productora mundial de cocaina con el estado Zulia y otras zonas..

De los tres polos de desarrollo existentes en el país desde los tiempos de la Colonia, el eje formado por Maracaibo-Los Andes-Santander, estaba conpletamente incomunicado con el resto de la nación por la falta de carreteras, pero íntimamente entrelazados entre sí por los caminos de recuas, y sobre todo por la gran cantidad de ríos que desembocaban en el Lago y cuyo punto final era el Puerto de Maracaibo, cabeza soberana de una rica región que producía café, cacao, cueros y muchos productos más.

En la nota, bastante mal escrita, La Verdad ataca a quien supuestamente dice que Chichote e piso debería ir a juramentarse ante la ANC, diciendo que tiene acento colombiano. ACENTO COLOMBIANO TIENE LA NOTA DEL DIARIO LA VERDAD.

HORA DE CERRARLO POR TRAICION A LA PATRIA.


Respuesta a La Verdad, pasquín ligado a oscuros intereses que llama a desmembrar el Zulia (+Traición a la Patria)

El pasquín opositor maracucho llamado "la verdad", ligado al paramilitarismo colombiano, ha publicado hoy una nota en formato noticia de calle llamando a separar al Zulia de Venezuela y, presumimos, anexarlo a Colombia. El diario descalifica la supueta opinión de alguien que dice que Guanipa debe juramentarse ante la ANC diciendo que "tiene acento colombiano". Los marabinos queremos seguir siendo venezolanos y si esa es la ruta de Guanipa el quema gente, pues a ponerle los ganchos y mandarlo a una cárcel. El que quiera pertencer a Colombia váyase para allá que allá los tratan muy bien y para cortarlos en dos usan motosierras de buena marca. 
Historia de una idea colombiana para dividir a Venezuela 
Las declaraciones de independencia del Zulia en el siglo XIX han sido interpretadas por políticos e  intelectuales  del  presente  como  expresión  del  separatismo  zuliano,  como  promotoras  de  la  secesión  del  territorio  nacional  y  de  un  movimiento  con  aspiraciones  a  constituir  una  república  independiente  producto  de  un  regionalismo  exacerbado. En  este  mismo  contexto  se  ha  considerado  la  unión  con  los  estados  andinos  como  una  tendencia  anexionista  orientada  a  la  integración de la república del Zulia con la vecina república de Colombia. Una aproximación al proceso político zuliano hasta mediados del siglo XIX revela el alcance del separatismo histórico del   Zulia   y   la   unión   de   las  entidades   del   occidente   venezolano   en   un   “Estado   Zulia engrandecido”. En esta ponencia se presenta el modo cómo fueron asociadas las distintas partes constitutivas  del  país  para  impulsar  el  proyecto  republicano  y  las  tensiones  de  las  fuerzas centralizadoras y descentralizadoras presentes en el Estado nacional venezolano en construcción. 

Durante el período federal (1858-1868) se evidenciaron de manera particular estas tensiones. En sólo cinco años, el Zulia proclamó la Independencia de Venezuela, acordó el regreso al contrato nacional  y  se  integró  en  dos  oportunidades  a  los  estados  andinos.  Estos  acontecimientos,  ocurridos  en  tiempos  “tan  anómalos  como  movedizos”,  revelaron  algunas  modalidades  de  la  práctica e imaginario político durante las primeras décadas de la república.  

Desde inicios del proceso republicano la  provincia de Maracaibo se comportaba como un Estado constituido,  así  lo  demostró  en  1821  cuando  su  cabildo  declaró  a  la  provincia,  en  nombre  del  derecho   natural   y   soberanía   del   pueblo,   "libre   e   independiente   del   Gobierno   Español,  cualesquiera  que  fuera  su  forma  desde  este  momento  en  adelante;  y  en  virtud  de  su  soberana  libertad se constituye en república democrática y se une con los vínculos del pacto social a todos los  pueblos  vecinos  y  continentales,  que  bajo  la  denominación  de  República  de  Colombia  defienden  su  libertad  e  independencia,  según  las  leyes  imprescriptibles  de  la  naturaleza". A  partir  de  1830,  la  defensa  de  la  autonomía,  amenazada  coyunturalmente  por  las  medidas centralizadoras   de   “los   borbones   caraqueños”,  se   expresaba   en   numerosos   manifiestos, proclamas,  pasquines  y  decretos.  El  pueblo,  en nombre  de  su  derecho  soberano,  reasumía  su  soberanía  y  se  declaraba  autónomo  e  Independiente  de  Venezuela  mientras  se  reestablecía  el  
orden constitucional; ocurría cuando el pacto de asociación se había roto por incumplimiento de los acuerdos contractuales entre los poderes constitutivos de la república. Así quedó demostrado durante los sucesos de 1835, en el contexto de la “revolución de la reformas”, en 1848 cuando se le declaró la guerra a Caracas durante el gobierno de José Tadeo Monagas y en 1863 al definirse la posición marabina durante la guerra federal. Estas manifestaciones, recurrentes hasta fines del siglo XIX, se expresan en la memoria histórica como el “separatismo” del zuliano. En  nombre  de  estos  derechos  se  reasumía  la  soberanía  y  se  proclamaba  la  independencia  o  se  apoyaba  el  contrato  nacional.  

También  se  proponían  anexiones  con  los  estados  vecinos  para  integrar  el  occidente  del  país,  siempre  y  cuando  la  constitución  vigente  lo reconociera.  Así  el  “anexionismo”  zuliano  implicaba  sellar  la  preponderancia  de  Maracaibo  como  capital  de  una  entidad que integrara al occidente de Venezuela, región fronteriza articulada desde centurias en torno al Lago de Maracaibo por la actividad agroexportadora. Relación que distaba mucho de ser armoniosa por las rivalidades entre los distintos poderes locales de esta región. Sin embargo, en momentos  coyunturales  se optaba  por  la  anexión para  reforzar  la  posición  interna  y  el  peso  político  en  la  representación  nacional.  Así  quedó  demostrado  durante  el  Estado  federal  (1864-1868)  cuando  los  apremios  presupuestarios  del  gobierno,  las  continuas  amenazas  de  los  insurrectos  y  las  fricciones  entre  los  estados  por  las  complicaciones  de  ejercer  la  soberanía  fueron  factores  que  precipitaron  la  solicitud  de  anexión  de  Mérida,  Táchira  y  Trujillo  al  Zulia.  
Los  federalistas  habían  difundido  la  idea  de  integrar  estados  para  subsanar  los  problemas  financieros del gobierno de la unión. Para las autoridades zulianas esta propuesta se correspondía con  la  antigua  aspiración  de  reconstituir  en  una  misma  unidad  jurídica  el  occidente  venezolano como  lo  había  estado  bajo  la  denominación  de  provincia  de  Maracaibo  durante  la  monarquía  española y se había solicitado a las cortes de Cádiz durante la Independencia. 

En el marco del gobierno federal, la asociación con otras entidades era un modo de fortalecer los  aún débiles estados autónomos. El occidente venezolano se prestaba para estos propósitos por las  ventajas  estratégicas  que  ofrecía  el  lago  como   espacio  articulador  de  di símiles  jurisdicciones.  

Garantizaba la unión los cuantiosos  ingresos de la aduana de Maracaibo y beneficios adicionales 
por  el  comercio  con  los  Andes  y  de  tránsito  hacia  Colombia  que  habían  fortalecido  al  sector  comercial  marabino  y  extranjero  establecido  en  la ciudad  puerta  del  estuario  lacustre;  actividad   complementada  por  las  cuantiosas  mercancías  importadas  destinadas  a  cubrir  la  demanda  de  la   población  lacustre,  andinas  y  santanderianas  en Colombia.  Para  Jorge  Sutherland,  líder  del   gobierno federal en el Zulia, la posibilidad de constituir un único estado significaba reforzar sus  aspiraciones  de  consolidar  el  local centralismo de  Maracaibo  y  su  liderazgo  regional.  Esta  
propuesta,  se  había  concretado  transitoriamente  en  l863,  se  logró  restablecer  en  l867  y  se   mantuvo hasta que culmina el gobierno federal.  

En 1866 los estados Trujillo, Mérida y Táchira se incorporan al estado Zulia bajo el mando del presidente del estado Jorge Sutherland como “Estado Soberano del Zulia”, para exigir reivindicaciones del gobierno federal. Sutherland proclama la “República del Zulia” en rebelión contra la Revolución Azul. Venancio Pulgar derrota a Sutherland en batalla quien tiene que irse al exilio, el gran estado Zulia es dividido y reincorporado a Venezuela.

Colombia retoma el tema de dividir el Zulia
Recientemente un Alcalde de Cúcuta, ligado al narcotráfico, ha propuesto crear la República del Zulia  uniendo parte del territorio de esa nación primera productora mundial de cocaina con el estado Zulia y otras zonas..

De los tres polos de desarrollo existentes en el país desde los tiempos de la Colonia, el eje formado por Maracaibo-Los Andes-Santander, estaba conpletamente incomunicado con el resto de la nación por la falta de carreteras, pero íntimamente entrelazados entre sí por los caminos de recuas, y sobre todo por la gran cantidad de ríos que desembocaban en el Lago y cuyo punto final era el Puerto de Maracaibo, cabeza soberana de una rica región que producía café, cacao, cueros y muchos productos más.

En la nota, bastante mal escrita, La Verdad ataca a quien supuestamente dice que Chichote e piso debería ir a juramentarse ante la ANC, diciendo que tiene acento colombiano. ACENTO COLOMBIANO TIENE LA NOTA DEL DIARIO LA VERDAD.

HORA DE CERRARLO POR TRAICION A LA PATRIA.