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El Zuliano
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Dirigentes políticos de la coalición opositora han manifestado un fuerte rechazo a la estrategia violenta de los sectores ultra que han intentado derrocar al Gobierno venezolano, acusándolos de ser los principales responsables de la derrota del pasado 15 de octubre.

No es nuevo el alegato de "fraude electoral". En todos los eventos electorales los dirigentes antichavistas han proclamado que el Consejo Nacional Electoral (CNE) es un entre a favor del chavismo, que le quita los votos y los transfiere a los candidatos bolivarianos. 

Han sido pocas las veces que la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD, antes Coordinadora Democrática) reconoce los resultados de los comicios electorales que le son adversos. A conveniencia. Las pocas veces que triunfó en elecciones (2008, 2015) no rechazaron los resultados. 

Consecuencia de las elecciones regionales el pasado 15 de octubre, la MUD rechazó los resultados a pesar de que las actas confirman lo publicado por el CNE, como confesara el candidato perdedor a la gobernación de Miranda, Carlos Ocariz. La evidencia es irrefutable: el chavismo obtuvo la mayoría de votos (18 gobernaciones adjudicadas) en un contexto económico-financiero y social delicado, producto de la caotización económica a lo interno y las sanciones de la Casa Blanca contra Venezuela.

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Una nueva división en la MUD
Sin embargo, no todos los dirigentes opositores reclaman al CNE y a una supuesta "trampa electoral" ordenada por el ejecutivo nacional. El partido Un Nuevo Tiempo (UNT) reconoció la institucionalidad del sufragio venezolano, ya que encabezó  las auditorías ante el CNE. De hecho, Vicente Bello, quien fuera el representante de la MUD ante el CNE, dijo el 12 de septiembre: "El software que se va a utilizar en los comicios regionales es el mismo de las elecciones parlamentarias del año 2015, por ya fue auditado".

Uno de los dirigentes de UNT, Enrique Ochoa Antich, escribió sobre las causas de la derrota opositora el 15 de octubre. Afirma que la abstención de votantes antichavistas, promovido por un sector importante de la oposición, jugó un papel protagónico y rechaza la etiqueta de "fraude" tajantemente: "Imposible que un sistema electoral auditado ¡14 veces! (incluyendo el contraste de las papeletas manuales con los resultados que arrojan las máquinas electrónicas) permita trastrocar los votos. Tendrían que ser tontos, y no lo son, los técnicos de la oposición/MUD que participaron de ese proceso de verificación y control".

Y remata: "Por lo pronto, ya se sabe (la MUD lo sabe) que las actas recibidas y suscritas son consistentes con los resultados anunciados oficialmente".

Además, reconoce al chavismo como el más importante actor político del país y de las últimas dos décadas, critica a la MUD por no reconocer en su justa medida a su adversario y ataca con argumentos la estrategia insurreccional que llevó a cabo el sector radical, teniendo como consecuencia la abstención de muchos votantes que en 2015 apoyó a la coalición. Dice: "Creo que la abstención militante, por exigua que haya sido, influyó en parte en estos resultados. Abstención militante que, vale la pena subrayarlo, es hija legítima de cuatro meses de prédica extremista: 350, 'hora cero' (sic), 'calle del no retorno' (sic), y otras sandeces que predicaron algunos voceros opositores. Adoctrinados por ese discurso, a muchos les fue imposible comprender un 'golpe de timón' que ahora llevaba la lucha de la calle violenta al terreno pacífico y electoral".

Al final de su artículo, el dirigente de UNT ve a la MUD a punto de fallecer: "(...) es bastante claro que esta derrota tendrá efectos que, si no se actúa con resolución y audacia, pueden ser devastadores. Toca volver a empezar, por duro que resulte afirmarlo". Y desde su cuenta Twitter también hizo un rosario de culpas a otros dirigentes opositores:

Otros actores políticos de la oposición han echado culpas por el fracaso electoral de las últimas a ese sector que llamó a la confrontación violenta y la abstención (y a los votantes que las acataron), por las mismas razones que refiere Ochoa Antich. Dirigentes de Acción Democrática y otros dirigentes de la caolición, economistas y hasta un ex presidente de Fedecámaras reclamaron vía Twitter a estos sectores.  

"La patria soy yo" a lo criollo representada en "Soy Venezuela" partido q ataca oposición, promueve abstención y no presenta solución.

Otro panorama opositor
Similar posición tiene el ex secretario general de la MUD, Jesús "Chúo" Torrealba, a la del mencionado dirigente de UNT. En entrevista transmitada por la emisora Unión Radio dijo: "Hablar ahorita de que la causa fundamental de esto es un mega fraude, cuando resulta que tienen 3 millones de votos menos que el 6 de diciembre de 2015 (en comicios parlamentarios), no es lo correcto".

Además, alias "Chúo" atacó al liderazgo opositor actual: "No es lícito decir 'la estrategia no ha funcionado', lo que no funcionó fue la dirección. La dirección tiene que asumir que no funcionó (...) se equivocó en la cosa insurreccional, se equivoca en la cosa electoral y en vez de decir 'nos equivocamos', pues no, estaba mala la estrategia".

La derrota electoral de la MUD supuso una reconfiguración del mapa político opositor, lo que genera dos bloques confrontados entre quienes buiscan elecciones y quienes dirigen acciones violentas para intentar derrocar al Gobierno nacional.

Este nuevo panorama dificulta la dirección a tomar de una dirigencia cuya capacidad se ha puesto en entredicho.

Ante este nuevo panorama, la votación de la oposición venezolana en nuevos procesos electorales se vería sensiblemente afectada; a su vez, la coordinación de más sanciones estadounidenses al país por parte de Primero Justicia y Voluntad Popular, junto con el desconocimiento que hace este grupo de los resultados electorales y el CNE, marcarían nuevas diferencias consecuencia de esta confrontación de bloques con distintas posturas. 

La Asamblea Nacional, cuya jefatura se encuentra dominada por Primero Justicia y Voluntad Popular (su presidente, Julio Borges; su vicepresidente, Freddy Guevara), declaró de fraudulentos los resultados electorales recientes, para con ello ganarle terreno a la "línea moderada" y mantener la vocería de la oposición venezolana "unificada" ante el país y los Estados Unidos y la Unión Europea. Es decir, el bloque que apoya la confrontación responde al que apoya la vía electoral, que ya reconoció los resultados, apadrinados por el Departamento de Estado, lobbys europeos, Luis Almagro y el Grupo IDEA. 

Incluso, Borges declaró públicamente que ningún gobernador electo se juramentaría ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), esto como advertencia al adeco Alfredo Díaz que conquistó la gobernación de Nueva Esparta. Díaz había insinuado anteriormente que se juramentaría ante el poder plenipotenciario, institución que convocó las elecciones regionales. Las confrontaciones entre opositores están a la vista de toda la población y parecen ser irresolubles. 

¿Acta de defunción de la MUD?
Debido a la evidente desintegración del liderazgo político opositor, producto de la escisión entre electoralistas y confrontacionistas, el director y editor del periódico antichavista El Nuevo País y la revista Zeta, Rafael Poleo, ha dado su opinión en la madrugada de este jueves 19 de octubre, vía Twitter.

En el marco de esta nueva batalla entre dirigentes opositores, la coalición antichavista (MUD) parece haber firmado su acta de defunción y un electorado que confiaba en ellos ahora los castiga con la abstención.

Sumado esto a los resultados de las regionales, el chavismo se erige nuevamente como el actor político más importante del país, única opción de poder real para gobernar a Venezuela y estabilizarla. Las 18 gobernaciones obtenidas son una clara confirmación de ello, aun en tiempos de dificultad económica, financiera y social en Venezuela.

Cabe acotar: no sólo la MUD es responsable de su propia defunción en proceso, el chavismo asimismo impuso la agenda política y el panorama actual que deja en evidencia las divisiones a lo interno de la disminuida coalición opositora. Y eso también forma parte de la victoria política de Maduro y el chavismo. 

La MUD se murió y Trump no se las va a resucitar

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Dirigentes políticos de la coalición opositora han manifestado un fuerte rechazo a la estrategia violenta de los sectores ultra que han intentado derrocar al Gobierno venezolano, acusándolos de ser los principales responsables de la derrota del pasado 15 de octubre.

No es nuevo el alegato de "fraude electoral". En todos los eventos electorales los dirigentes antichavistas han proclamado que el Consejo Nacional Electoral (CNE) es un entre a favor del chavismo, que le quita los votos y los transfiere a los candidatos bolivarianos. 

Han sido pocas las veces que la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD, antes Coordinadora Democrática) reconoce los resultados de los comicios electorales que le son adversos. A conveniencia. Las pocas veces que triunfó en elecciones (2008, 2015) no rechazaron los resultados. 

Consecuencia de las elecciones regionales el pasado 15 de octubre, la MUD rechazó los resultados a pesar de que las actas confirman lo publicado por el CNE, como confesara el candidato perdedor a la gobernación de Miranda, Carlos Ocariz. La evidencia es irrefutable: el chavismo obtuvo la mayoría de votos (18 gobernaciones adjudicadas) en un contexto económico-financiero y social delicado, producto de la caotización económica a lo interno y las sanciones de la Casa Blanca contra Venezuela.

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Una nueva división en la MUD
Sin embargo, no todos los dirigentes opositores reclaman al CNE y a una supuesta "trampa electoral" ordenada por el ejecutivo nacional. El partido Un Nuevo Tiempo (UNT) reconoció la institucionalidad del sufragio venezolano, ya que encabezó  las auditorías ante el CNE. De hecho, Vicente Bello, quien fuera el representante de la MUD ante el CNE, dijo el 12 de septiembre: "El software que se va a utilizar en los comicios regionales es el mismo de las elecciones parlamentarias del año 2015, por ya fue auditado".

Uno de los dirigentes de UNT, Enrique Ochoa Antich, escribió sobre las causas de la derrota opositora el 15 de octubre. Afirma que la abstención de votantes antichavistas, promovido por un sector importante de la oposición, jugó un papel protagónico y rechaza la etiqueta de "fraude" tajantemente: "Imposible que un sistema electoral auditado ¡14 veces! (incluyendo el contraste de las papeletas manuales con los resultados que arrojan las máquinas electrónicas) permita trastrocar los votos. Tendrían que ser tontos, y no lo son, los técnicos de la oposición/MUD que participaron de ese proceso de verificación y control".

Y remata: "Por lo pronto, ya se sabe (la MUD lo sabe) que las actas recibidas y suscritas son consistentes con los resultados anunciados oficialmente".

Además, reconoce al chavismo como el más importante actor político del país y de las últimas dos décadas, critica a la MUD por no reconocer en su justa medida a su adversario y ataca con argumentos la estrategia insurreccional que llevó a cabo el sector radical, teniendo como consecuencia la abstención de muchos votantes que en 2015 apoyó a la coalición. Dice: "Creo que la abstención militante, por exigua que haya sido, influyó en parte en estos resultados. Abstención militante que, vale la pena subrayarlo, es hija legítima de cuatro meses de prédica extremista: 350, 'hora cero' (sic), 'calle del no retorno' (sic), y otras sandeces que predicaron algunos voceros opositores. Adoctrinados por ese discurso, a muchos les fue imposible comprender un 'golpe de timón' que ahora llevaba la lucha de la calle violenta al terreno pacífico y electoral".

Al final de su artículo, el dirigente de UNT ve a la MUD a punto de fallecer: "(...) es bastante claro que esta derrota tendrá efectos que, si no se actúa con resolución y audacia, pueden ser devastadores. Toca volver a empezar, por duro que resulte afirmarlo". Y desde su cuenta Twitter también hizo un rosario de culpas a otros dirigentes opositores:

Otros actores políticos de la oposición han echado culpas por el fracaso electoral de las últimas a ese sector que llamó a la confrontación violenta y la abstención (y a los votantes que las acataron), por las mismas razones que refiere Ochoa Antich. Dirigentes de Acción Democrática y otros dirigentes de la caolición, economistas y hasta un ex presidente de Fedecámaras reclamaron vía Twitter a estos sectores.  

"La patria soy yo" a lo criollo representada en "Soy Venezuela" partido q ataca oposición, promueve abstención y no presenta solución.

Otro panorama opositor
Similar posición tiene el ex secretario general de la MUD, Jesús "Chúo" Torrealba, a la del mencionado dirigente de UNT. En entrevista transmitada por la emisora Unión Radio dijo: "Hablar ahorita de que la causa fundamental de esto es un mega fraude, cuando resulta que tienen 3 millones de votos menos que el 6 de diciembre de 2015 (en comicios parlamentarios), no es lo correcto".

Además, alias "Chúo" atacó al liderazgo opositor actual: "No es lícito decir 'la estrategia no ha funcionado', lo que no funcionó fue la dirección. La dirección tiene que asumir que no funcionó (...) se equivocó en la cosa insurreccional, se equivoca en la cosa electoral y en vez de decir 'nos equivocamos', pues no, estaba mala la estrategia".

La derrota electoral de la MUD supuso una reconfiguración del mapa político opositor, lo que genera dos bloques confrontados entre quienes buiscan elecciones y quienes dirigen acciones violentas para intentar derrocar al Gobierno nacional.

Este nuevo panorama dificulta la dirección a tomar de una dirigencia cuya capacidad se ha puesto en entredicho.

Ante este nuevo panorama, la votación de la oposición venezolana en nuevos procesos electorales se vería sensiblemente afectada; a su vez, la coordinación de más sanciones estadounidenses al país por parte de Primero Justicia y Voluntad Popular, junto con el desconocimiento que hace este grupo de los resultados electorales y el CNE, marcarían nuevas diferencias consecuencia de esta confrontación de bloques con distintas posturas. 

La Asamblea Nacional, cuya jefatura se encuentra dominada por Primero Justicia y Voluntad Popular (su presidente, Julio Borges; su vicepresidente, Freddy Guevara), declaró de fraudulentos los resultados electorales recientes, para con ello ganarle terreno a la "línea moderada" y mantener la vocería de la oposición venezolana "unificada" ante el país y los Estados Unidos y la Unión Europea. Es decir, el bloque que apoya la confrontación responde al que apoya la vía electoral, que ya reconoció los resultados, apadrinados por el Departamento de Estado, lobbys europeos, Luis Almagro y el Grupo IDEA. 

Incluso, Borges declaró públicamente que ningún gobernador electo se juramentaría ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), esto como advertencia al adeco Alfredo Díaz que conquistó la gobernación de Nueva Esparta. Díaz había insinuado anteriormente que se juramentaría ante el poder plenipotenciario, institución que convocó las elecciones regionales. Las confrontaciones entre opositores están a la vista de toda la población y parecen ser irresolubles. 

¿Acta de defunción de la MUD?
Debido a la evidente desintegración del liderazgo político opositor, producto de la escisión entre electoralistas y confrontacionistas, el director y editor del periódico antichavista El Nuevo País y la revista Zeta, Rafael Poleo, ha dado su opinión en la madrugada de este jueves 19 de octubre, vía Twitter.

En el marco de esta nueva batalla entre dirigentes opositores, la coalición antichavista (MUD) parece haber firmado su acta de defunción y un electorado que confiaba en ellos ahora los castiga con la abstención.

Sumado esto a los resultados de las regionales, el chavismo se erige nuevamente como el actor político más importante del país, única opción de poder real para gobernar a Venezuela y estabilizarla. Las 18 gobernaciones obtenidas son una clara confirmación de ello, aun en tiempos de dificultad económica, financiera y social en Venezuela.

Cabe acotar: no sólo la MUD es responsable de su propia defunción en proceso, el chavismo asimismo impuso la agenda política y el panorama actual que deja en evidencia las divisiones a lo interno de la disminuida coalición opositora. Y eso también forma parte de la victoria política de Maduro y el chavismo.