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El Zuliano
guerra
Cerca de 90 % se incrementaron los precios de productos de primera necesidad en dos semanas. En el país, los loritos consideran que se debe al "modelo económico", pero el pueblo que está más que claro sabe que con ello se busca "amedrentar y castigar" al chavismo. La verdad es que el aumento brutal del costo de la vida ha sido planificado y ejecutado en dos etapas: la primera para amedrentar, la segunda para castigar al pueblo luego de la descomunal paliza que le diera el soberano a la oposición criminal financiada, como también ISIS, por EEUU.

En menos de un mes, los venezolanos han sentido el aguijonazo más brutal del aumento de los precios en lo que va de año. En días previos a las elecciones de gobernadores, realizadas el 15 de octubre, los productos de primera necesidad subieron 40 % y ahora, tras la "victoria tajante" del chavismo en los comicios, volvieron a incrementarse en 50 %.

Juan Carlos Valdez, especialista en derecho tributario, señala que el primer incremento, antes de las votaciones, fue programado y se hizo para "amedrentar", mientras que el segundo busca "castigar".

En su opinión, los acuerdos y negociaciones entre instituciones gubernamentales y empresariales para establecer precios y ganancias justas han fracasado por una sencilla razón: porque la mayoría de los empresarios "están en la jugada de derrocar al Gobierno".

En medio de una aguda crisis que los voceros oficiales califican como abierta "guerra económica" contra Venezuela, destinada a cerrar sus fuentes de financiamiento y encarecer los productos de consumo masivo, el propio presidente Nicolás Maduro ha afirmado que no existe "solución inmediata a la crisis del modelo rentista". Y es que el país suramericano, uno de los principales productores de petróleo del mundo, sufre los embates de una de las "caídas más abruptas" en los precios del crudo durante los últimos cien años, según recoge 'Telesur' las palabras del mandatario venezolano.

Doctorado en Economía, Alfredo Serrano Mancilla remarcó en un artículo publicado meses atrás por RT que en Venezuela la inflación ha sido un "componente estructural de la economía", y que ha venido incrementándose desde el año 2013, tras la muerte del presidente Hugo Chávez.

"La inflación trepó al 56,2 % en el año 2013; 68,5 % en el 2014; 180,9 % en el 2015", escribió Serrano Mancilla.

Las estadísticas de los años posteriores no han sido publicadas porque, según voceros del Gobierno, los índices "están alterados" por los propios actores económicos y porque en medio de una "guerra económica" no se dan a conocer cifras, recoge 'La Iguana' en una nota de 2015.

¿Qué hacer?
Si bien tanto la oposición como el chavismo coinciden en que es necesaria una pronta solución, los planteamientos que cada uno presenta para atacar al monstruo de la inflación son diametralmente opuestos. Algunos expertos opositores consideran que la única forma de reducir los índices inflacionarios es con "otro modelo económico", según declaraciones a 'Radio Centro América Internacional'; otros piden directamente la salida de Maduro como condición previa y algunos más plantean la dolarización de la economía.

En un trabajo publicado por la página web '15 y Último', Pasqualina Curcio, economista venezolana que ha hecho importantes investigaciones sobre el tema, afirma que el aumento de los precios se debe al "tipo de cambio en el mercado ilegal".

En Venezuela existen tres tipos de cambio de dólares a bolívares: Dipro, con el que se entregan divisas para la adquisición de productos prioritarios para el país; Dicom, un sistema de subastas públicas; y el cambio paralelo o negro, que, aunque ilegal y en constante alza, es utilizado por los comerciantes para establecer el precio de bienes y servicios.

El dólar negro, además, "es la referencia para realizar la conversión del valor de los bienes importados", lo que a su vez "incide sobre las estructuras de costos de producción", explica Curcio.

Frente a esta escalada inflacionaria, que afecta principalmente a los alimentos, el presidente Maduro planteó la necesidad de reuniones conjuntas entre el Gobierno y sectores empresariales para acordar los precios de 50 productos de la cesta básica, tal como se hizo en Argentina durante el gobierno de Cristina Fernández. Sin embargo, actualmente las reuniones se encuentran suspendidas, según informa El Universal.

Consultado al respecto, Juan Carlos Valdez considera que no habrá acuerdo entre el Gobierno y los empresarios "porque ellos quieren hacer daño" y "saben que quedan al descubierto" si muestran sus estructuras de costos.

"Si las muestran, van a develar que efectivamente nos están atacando, que están especulando: es mostrar el cuerpo del delito", afirma Valdez.

Por ello, plantea como posible salida al tema de los precios de los alimentos que el Gobierno compre los productos a las grandes industrias alimentarias del país, incluso al precio especulativo que les hayan asignado, y que sea la propia comunidad organizada la que se encargue de la distribución, como lo han hecho los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), a los que califica como eficientes.

Sostiene que, además, se debe incrementar la capacidad de pago del venezolano, mediante aumentos del salario mínimo y del bono de alimentación. En lo que va de año, el Gobierno de Nicolás Maduro ha decretado ya cuatro aumentos, de más de 40 %, para paliar la inflación.

Brutal ataque inflacionario contra el pueblo fue planificado en dos etapas: pre y post-electoral

guerra
Cerca de 90 % se incrementaron los precios de productos de primera necesidad en dos semanas. En el país, los loritos consideran que se debe al "modelo económico", pero el pueblo que está más que claro sabe que con ello se busca "amedrentar y castigar" al chavismo. La verdad es que el aumento brutal del costo de la vida ha sido planificado y ejecutado en dos etapas: la primera para amedrentar, la segunda para castigar al pueblo luego de la descomunal paliza que le diera el soberano a la oposición criminal financiada, como también ISIS, por EEUU.

En menos de un mes, los venezolanos han sentido el aguijonazo más brutal del aumento de los precios en lo que va de año. En días previos a las elecciones de gobernadores, realizadas el 15 de octubre, los productos de primera necesidad subieron 40 % y ahora, tras la "victoria tajante" del chavismo en los comicios, volvieron a incrementarse en 50 %.

Juan Carlos Valdez, especialista en derecho tributario, señala que el primer incremento, antes de las votaciones, fue programado y se hizo para "amedrentar", mientras que el segundo busca "castigar".

En su opinión, los acuerdos y negociaciones entre instituciones gubernamentales y empresariales para establecer precios y ganancias justas han fracasado por una sencilla razón: porque la mayoría de los empresarios "están en la jugada de derrocar al Gobierno".

En medio de una aguda crisis que los voceros oficiales califican como abierta "guerra económica" contra Venezuela, destinada a cerrar sus fuentes de financiamiento y encarecer los productos de consumo masivo, el propio presidente Nicolás Maduro ha afirmado que no existe "solución inmediata a la crisis del modelo rentista". Y es que el país suramericano, uno de los principales productores de petróleo del mundo, sufre los embates de una de las "caídas más abruptas" en los precios del crudo durante los últimos cien años, según recoge 'Telesur' las palabras del mandatario venezolano.

Doctorado en Economía, Alfredo Serrano Mancilla remarcó en un artículo publicado meses atrás por RT que en Venezuela la inflación ha sido un "componente estructural de la economía", y que ha venido incrementándose desde el año 2013, tras la muerte del presidente Hugo Chávez.

"La inflación trepó al 56,2 % en el año 2013; 68,5 % en el 2014; 180,9 % en el 2015", escribió Serrano Mancilla.

Las estadísticas de los años posteriores no han sido publicadas porque, según voceros del Gobierno, los índices "están alterados" por los propios actores económicos y porque en medio de una "guerra económica" no se dan a conocer cifras, recoge 'La Iguana' en una nota de 2015.

¿Qué hacer?
Si bien tanto la oposición como el chavismo coinciden en que es necesaria una pronta solución, los planteamientos que cada uno presenta para atacar al monstruo de la inflación son diametralmente opuestos. Algunos expertos opositores consideran que la única forma de reducir los índices inflacionarios es con "otro modelo económico", según declaraciones a 'Radio Centro América Internacional'; otros piden directamente la salida de Maduro como condición previa y algunos más plantean la dolarización de la economía.

En un trabajo publicado por la página web '15 y Último', Pasqualina Curcio, economista venezolana que ha hecho importantes investigaciones sobre el tema, afirma que el aumento de los precios se debe al "tipo de cambio en el mercado ilegal".

En Venezuela existen tres tipos de cambio de dólares a bolívares: Dipro, con el que se entregan divisas para la adquisición de productos prioritarios para el país; Dicom, un sistema de subastas públicas; y el cambio paralelo o negro, que, aunque ilegal y en constante alza, es utilizado por los comerciantes para establecer el precio de bienes y servicios.

El dólar negro, además, "es la referencia para realizar la conversión del valor de los bienes importados", lo que a su vez "incide sobre las estructuras de costos de producción", explica Curcio.

Frente a esta escalada inflacionaria, que afecta principalmente a los alimentos, el presidente Maduro planteó la necesidad de reuniones conjuntas entre el Gobierno y sectores empresariales para acordar los precios de 50 productos de la cesta básica, tal como se hizo en Argentina durante el gobierno de Cristina Fernández. Sin embargo, actualmente las reuniones se encuentran suspendidas, según informa El Universal.

Consultado al respecto, Juan Carlos Valdez considera que no habrá acuerdo entre el Gobierno y los empresarios "porque ellos quieren hacer daño" y "saben que quedan al descubierto" si muestran sus estructuras de costos.

"Si las muestran, van a develar que efectivamente nos están atacando, que están especulando: es mostrar el cuerpo del delito", afirma Valdez.

Por ello, plantea como posible salida al tema de los precios de los alimentos que el Gobierno compre los productos a las grandes industrias alimentarias del país, incluso al precio especulativo que les hayan asignado, y que sea la propia comunidad organizada la que se encargue de la distribución, como lo han hecho los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), a los que califica como eficientes.

Sostiene que, además, se debe incrementar la capacidad de pago del venezolano, mediante aumentos del salario mínimo y del bono de alimentación. En lo que va de año, el Gobierno de Nicolás Maduro ha decretado ya cuatro aumentos, de más de 40 %, para paliar la inflación.