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El Zuliano
Es "profundamente preocupante" que el líder del supuesto país más poderoso del mundo "haga de manera tan abierta y asquerosa una virtud de la barbarie", asevera un analista.
Hablando por primera vez ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de EE.UU., Donald Trump, "amenazó abiertamente con una guerra unilateral y un genocidio" a Corea del Norte, denuncia en un artículo para RT el periodista y analista británico Finian Cunningham, quien califica la intervención de Trump de un "torrente de falsedades y delirios".
 
Para el analista, "el nadir en su discurso de 40 minutos" llegó cuando Trump aseveró que Washington "destruiría totalmente" a Corea del Norte si amenazaba a EE.UU. o a sus aliados, añadiendo en referencia al líder norcoreano que "el 'hombre misil' lleva a cabo una misión suicida".
El presidente de EE.UU. también pidió una confrontación enérgica contra Irán, que vilipendió como una "dictadura corrupta y asesina", además de realizar amenazas similares contra Venezuela, recuerda el experto.
Vergüenza ajena
Para el analista, no es de extrañar que varios líderes —entre ellos el presidente ruso, Vladímir Putin, su homólogo chino, Xi Jinping, la canciller alemana, Angela Merkel, o el presidente iraní, Hasán Rohaní—, optaran por saltar el discurso histórico de Trump, mientras que el embajador norcoreano salió de la sala de mientras Trump estaba subiendo al estrado.

Cuando el mandatario norteamericano declaró su "intento criminal" hacia Corea del Norte hubo "jadeos audibles de inquietud" entre los centenares de delegados, y su propio jefe de Gabinete, John Kelly, fue visto "cubriendo su cara con la mano o moviéndose incómodamente en su asiento" varias veces durante la diatriba de Trump, recoge Cunningham, añadiendo que incluso los medios de comunicación estadounidenses parecían avergonzados por el "tono grosero y espeluznante" del presidente.

"Una invocación nauseabunda de genocidio"
"Cualquier persona con una cognición normal" de los acontecimientos mundiales recientes tenía que haberse encogido "en casi cada frase" pronunciada por el líder estadounidense, asegura Cunningham.

El autor del artículo cita al abogado canadiense de crímenes de guerra internacionales Christopher Black, quien aseveró que la advertencia de Trump de "destruir totalmente" a Corea del Norte es "un delito de genocidio" bajo "la falsa apariencia de 'defensa'".

Debe ser "profundamente preocupante" que el líder del supuesto país más poderoso del mundo "haga de manera tan abierta y asquerosa una virtud de barbarie", se lamenta Cunningham, quien opina que "en un mundo sano, alguien debería haber esposado a Trump y llevado a un tribunal penal".

A juicio del analista, si bien "la gente suele estar acostumbrada a escuchar una letanía de falsedades" sobre los acontecimientos mundiales y "los engaños narcisistas sobre el papel global de EE.UU." cuando sus líderes se dirigen a la Asamblea General, el debut de Trump el martes estuvo marcado, "además de los típicos delirios" estadounidenses, por "un abrazo sin precedentes al militarismo criminal" y su "invocación nauseabunda de genocidio" en una guerra contra Corea del Norte.

Trump en la ONU: "Un abrazo al militarismo criminal y una invocación nauseabunda al genocidio"

Es "profundamente preocupante" que el líder del supuesto país más poderoso del mundo "haga de manera tan abierta y asquerosa una virtud de la barbarie", asevera un analista.
Hablando por primera vez ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de EE.UU., Donald Trump, "amenazó abiertamente con una guerra unilateral y un genocidio" a Corea del Norte, denuncia en un artículo para RT el periodista y analista británico Finian Cunningham, quien califica la intervención de Trump de un "torrente de falsedades y delirios".
 
Para el analista, "el nadir en su discurso de 40 minutos" llegó cuando Trump aseveró que Washington "destruiría totalmente" a Corea del Norte si amenazaba a EE.UU. o a sus aliados, añadiendo en referencia al líder norcoreano que "el 'hombre misil' lleva a cabo una misión suicida".
El presidente de EE.UU. también pidió una confrontación enérgica contra Irán, que vilipendió como una "dictadura corrupta y asesina", además de realizar amenazas similares contra Venezuela, recuerda el experto.
Vergüenza ajena
Para el analista, no es de extrañar que varios líderes —entre ellos el presidente ruso, Vladímir Putin, su homólogo chino, Xi Jinping, la canciller alemana, Angela Merkel, o el presidente iraní, Hasán Rohaní—, optaran por saltar el discurso histórico de Trump, mientras que el embajador norcoreano salió de la sala de mientras Trump estaba subiendo al estrado.

Cuando el mandatario norteamericano declaró su "intento criminal" hacia Corea del Norte hubo "jadeos audibles de inquietud" entre los centenares de delegados, y su propio jefe de Gabinete, John Kelly, fue visto "cubriendo su cara con la mano o moviéndose incómodamente en su asiento" varias veces durante la diatriba de Trump, recoge Cunningham, añadiendo que incluso los medios de comunicación estadounidenses parecían avergonzados por el "tono grosero y espeluznante" del presidente.

"Una invocación nauseabunda de genocidio"
"Cualquier persona con una cognición normal" de los acontecimientos mundiales recientes tenía que haberse encogido "en casi cada frase" pronunciada por el líder estadounidense, asegura Cunningham.

El autor del artículo cita al abogado canadiense de crímenes de guerra internacionales Christopher Black, quien aseveró que la advertencia de Trump de "destruir totalmente" a Corea del Norte es "un delito de genocidio" bajo "la falsa apariencia de 'defensa'".

Debe ser "profundamente preocupante" que el líder del supuesto país más poderoso del mundo "haga de manera tan abierta y asquerosa una virtud de barbarie", se lamenta Cunningham, quien opina que "en un mundo sano, alguien debería haber esposado a Trump y llevado a un tribunal penal".

A juicio del analista, si bien "la gente suele estar acostumbrada a escuchar una letanía de falsedades" sobre los acontecimientos mundiales y "los engaños narcisistas sobre el papel global de EE.UU." cuando sus líderes se dirigen a la Asamblea General, el debut de Trump el martes estuvo marcado, "además de los típicos delirios" estadounidenses, por "un abrazo sin precedentes al militarismo criminal" y su "invocación nauseabunda de genocidio" en una guerra contra Corea del Norte.