Diario

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El Zuliano
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Julio Alvarenga Montoya
Mi admiración por la capacidad de hacer el ridículo por parte de los escuacas cada día crece más. Hoy mi primo Luis, trabajador de PDVSA me ha mostrado un audio de una escena de su trabajo en la mañana de este bello día miércoles. El díálogo, más bien monólogo, es protagonizado por Bagacio (escuaca con nombre ficticio) el cual luego de anunciar desde 2014 que Venezuela caería en default y no acertar sus 25 predicciones a la fecha, ahora es experto en corrupción (por algo será), analista político amigazo de cuanto político desprestigiado exista, estadístico, experto en no se sabe qué y asesor de tesis de grado inexistentes. 

Bagacio se explaya en la grabación explicando a su vez otra grabación donde se mezclan declaraciones de "la fiscal" (uds saben que según los productores de puputov la bandera tiene 7 estrellas, el escudo tiene un caballo asustado y Luisa Olperra Díaz es aún la Fiscal). A nivel cerebral podemos afirmar sin temor a equivocarnos ni embarrarnos del material puputov producido por el escuaca de al lado, que viven una comiquita política diaria, aderezada con ingredientes semi sicotrópicos, suerte de puputov fumable que los invade cada vez que quieren darse aliento. Mal aliento porque quien come puputov debe tener mal aliento. 

Es así como Bagacio habla de que el fiscal, el auténtico, el real, el legal, tiene una guerra contra Diosdado y viceversa. Por tanto, el nuevo capítulo de la novela cerebral de Wicton debería llamarse "Cabello versus Saab" o bien "Batalla Final". Uds saben como son los escuacas.

Pero que va. Ya se torna fastidioso escuchar cuanta imageneria se le ocurra al escauca fanático de la cuadra. Al lado de mi casa, por cierto, vive un viejito gran productor de puputov que cada vez que me ve hablando con un vecino se acerca a maldecir a los chavistas, mentarnos las madres y llamarme déspota a son de juego. El viejito cagón está esperando una camioneta Chery, aunque a mi parecer lo estafó algún escuaca con conexiones porque lleva dos años en la espera. Disfruta, además, esa fábrica ambulante de puputov de trabajo en PDVSA, pensión, tarjeta de ayuda de no sé qué misión y de cuanto beneficio haya inventado la revolución, mientras este Alvarenga Montoya no ha disfrutado aún de un airecito Hair, de un TV revolucionario o de cualquier otra cosita de una misión a excepción de los CLAP  que llegan por mi cuadra una vez a la cuaresma. Cosas que pasan.

Mi camión Dodge que además es transporte escolar de mis amados retoños tampoco es chino. Mi papá a pesar de tener 72 años tampoco tiene una pensión aunque nosotros sus 12 hijos respondemos por él y mi viejo tampoco ha sido imprevisivo y tiene sus cosas. Aunque es chavista no tiene nada que le haya dado el gobierno, pero su vecino Plinio que odia a Maduro y  gozó una bola cuadrada cuando falleció Chávez tiene su Orinoco, su casa bien equipada y otras minucias. La producción de puputovs de Plinio por cierto es altísima y la última vez que lo ví me ofendió tanto que tuve que buscar mi escopeta para "enseñarsela". 

Bagacio, Plinio y Bergly (el viejito que me llama déspota) son productores de puputov de alto calibre. Tanto que licúan la materia fecal en sus cerebros atrofiados por el odio y los más bajos sentimientos. Se alegran si el huracán destruye Cuba y lloran si tumba unas palmeras en Florida. Son unos androides idiotizados, suerte de zombies comedores de ñoña que confunden con bistec. Inventan acá y siguen, haciendo todo el daño posible o tratando de hacerlo, parasitando como lo que son, aprovechando cada cosa y viendo como joden un poco más.

Ya mis oídos se cierran cada vez que le toca tratar con este tipo de bestias. Es lo mejor para mi salud. Aunque a veces para disipar la molestia tenga que escribir algún artículo y enviarlo a Aporrea (donde si está subido de tono no me lo publicarán) o a El Zuliano donde Adolfo hablará con sus panas y lo sacarán íntegro a la opinión pública.

Escuacas productores de puputov

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Julio Alvarenga Montoya
Mi admiración por la capacidad de hacer el ridículo por parte de los escuacas cada día crece más. Hoy mi primo Luis, trabajador de PDVSA me ha mostrado un audio de una escena de su trabajo en la mañana de este bello día miércoles. El díálogo, más bien monólogo, es protagonizado por Bagacio (escuaca con nombre ficticio) el cual luego de anunciar desde 2014 que Venezuela caería en default y no acertar sus 25 predicciones a la fecha, ahora es experto en corrupción (por algo será), analista político amigazo de cuanto político desprestigiado exista, estadístico, experto en no se sabe qué y asesor de tesis de grado inexistentes. 

Bagacio se explaya en la grabación explicando a su vez otra grabación donde se mezclan declaraciones de "la fiscal" (uds saben que según los productores de puputov la bandera tiene 7 estrellas, el escudo tiene un caballo asustado y Luisa Olperra Díaz es aún la Fiscal). A nivel cerebral podemos afirmar sin temor a equivocarnos ni embarrarnos del material puputov producido por el escuaca de al lado, que viven una comiquita política diaria, aderezada con ingredientes semi sicotrópicos, suerte de puputov fumable que los invade cada vez que quieren darse aliento. Mal aliento porque quien come puputov debe tener mal aliento. 

Es así como Bagacio habla de que el fiscal, el auténtico, el real, el legal, tiene una guerra contra Diosdado y viceversa. Por tanto, el nuevo capítulo de la novela cerebral de Wicton debería llamarse "Cabello versus Saab" o bien "Batalla Final". Uds saben como son los escuacas.

Pero que va. Ya se torna fastidioso escuchar cuanta imageneria se le ocurra al escauca fanático de la cuadra. Al lado de mi casa, por cierto, vive un viejito gran productor de puputov que cada vez que me ve hablando con un vecino se acerca a maldecir a los chavistas, mentarnos las madres y llamarme déspota a son de juego. El viejito cagón está esperando una camioneta Chery, aunque a mi parecer lo estafó algún escuaca con conexiones porque lleva dos años en la espera. Disfruta, además, esa fábrica ambulante de puputov de trabajo en PDVSA, pensión, tarjeta de ayuda de no sé qué misión y de cuanto beneficio haya inventado la revolución, mientras este Alvarenga Montoya no ha disfrutado aún de un airecito Hair, de un TV revolucionario o de cualquier otra cosita de una misión a excepción de los CLAP  que llegan por mi cuadra una vez a la cuaresma. Cosas que pasan.

Mi camión Dodge que además es transporte escolar de mis amados retoños tampoco es chino. Mi papá a pesar de tener 72 años tampoco tiene una pensión aunque nosotros sus 12 hijos respondemos por él y mi viejo tampoco ha sido imprevisivo y tiene sus cosas. Aunque es chavista no tiene nada que le haya dado el gobierno, pero su vecino Plinio que odia a Maduro y  gozó una bola cuadrada cuando falleció Chávez tiene su Orinoco, su casa bien equipada y otras minucias. La producción de puputovs de Plinio por cierto es altísima y la última vez que lo ví me ofendió tanto que tuve que buscar mi escopeta para "enseñarsela". 

Bagacio, Plinio y Bergly (el viejito que me llama déspota) son productores de puputov de alto calibre. Tanto que licúan la materia fecal en sus cerebros atrofiados por el odio y los más bajos sentimientos. Se alegran si el huracán destruye Cuba y lloran si tumba unas palmeras en Florida. Son unos androides idiotizados, suerte de zombies comedores de ñoña que confunden con bistec. Inventan acá y siguen, haciendo todo el daño posible o tratando de hacerlo, parasitando como lo que son, aprovechando cada cosa y viendo como joden un poco más.

Ya mis oídos se cierran cada vez que le toca tratar con este tipo de bestias. Es lo mejor para mi salud. Aunque a veces para disipar la molestia tenga que escribir algún artículo y enviarlo a Aporrea (donde si está subido de tono no me lo publicarán) o a El Zuliano donde Adolfo hablará con sus panas y lo sacarán íntegro a la opinión pública.