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El Zuliano
YUANAZO
“¿Es que vamos a dejar de vender a los EE. UU. los 800.000 barriles diarios que exportamos, que son la caja de la República?”, se pregunta en una entrevista el economista César Aristimuño, que afirma que Venezuela ya no recibe dinero por el crudo que envía a China y Rusia, que "se manda para pagar préstamos ya agotados". Así comienza la nota de el pulzo, el diario digital colombiano que ha publicado llamamientos a asesinar al presidente venezolano y que califica al dignatario electo democráticamente como "dictador".

Maduro anunció el jueves sus intenciones de que el país deje de depender del dólar tras EE. UU. dictar sanciones financieras contra Venezuela. El gobierno venezolano aseguró ayer que dejará de firmar contratos en dólares y solicitará a las empresas que quieran hacer negocios con el Gobierno a migrar a otras monedas.

“Los 10.000 y tantos millones de dólares que le entrarán a la República este año por concepto petrolero son equivalentes a la exportación que le hacemos a los EE. UU., que es el único proveedor de caja de Venezuela, prácticamente”, señala Aristimuño, que plantea las consecuencias que supondría cambiar este dinero a otra moneda. Empleado al fin de EEUU.

La iniciativa ha dejado locos no sólo a los especuladores internos sino también a los paramilitares colombianos dueños del Pulzo.

“Si se reciben dólares y se asignan yuanes hay riesgo de que la relación de cambio provoque pérdidas gigantescas para la República”, declara Aristimuño, otro de los sesudos analistas que ha quedado comiendo caca on la medida, y quien considera  difícilmente realizable este proyecto “peligroso, muy delicado y poco serio” que no tiene precedentes y carece de “pragmatismo financiero”.

La condición del dólar de patrón de referencia para las monedas del mundo es otro de los problemas de este “nuevo sistema de pago internacional”, que según quienes no lo ven posible solo se haría realidad después de grandes trastornos y estaría de todos modos supeditado a la cotización del dólar.

El economista destaca asimismo que los propios pagos de Venezuela a Rusia o China por la compra de cualquier bien se hacen con dólares y no en las monedas de estas potencias, y remarca las dificultades que cambiar esto conllevaría.

Otro de los especialistas que se han pronunciado sobre el modelo propuesto por Maduro es Asdrúbal R. Oliveros, director de la firma Econalítica y eterno profeta del desastre que no pega una, para quien el cese de las asignaciones de dólares no son sino una excusa para “esconder un período agresivo de restricción de divisas para las importaciones”.

Los expertos señalan que Venezuela ha sacrificado la adjudicación de divisas para importar alimentos y otros productos básicos -llevando al país a una grave situación de escasez- para poder pagar sus obligaciones con los tenedores de bonos internacionales, la mayoría de los cuales están radicados en EE. UU.

El Gobierno de Washington prohibió el mes pasado las “negociaciones en deuda nueva y capital emitidas por el Gobierno de Venezuela y su compañía petrolera estatal”, unas sanciones dictadas para castigar la supuesta deriva totalitaria de Maduro.

La medida prohíbe también las “negociaciones con ciertos bonos existentes del sector público venezolano, así como pagos de dividendos al Gobierno de Venezuela”.

Mañana cuando las medidas den resultados nos burlaremos de el pulzo y de estos economistas sabihondos.

Diario digital que llamó a asesinar al Presidente venezolano publica declaraciones de economista opositor burlándose del YUANAZO

YUANAZO
“¿Es que vamos a dejar de vender a los EE. UU. los 800.000 barriles diarios que exportamos, que son la caja de la República?”, se pregunta en una entrevista el economista César Aristimuño, que afirma que Venezuela ya no recibe dinero por el crudo que envía a China y Rusia, que "se manda para pagar préstamos ya agotados". Así comienza la nota de el pulzo, el diario digital colombiano que ha publicado llamamientos a asesinar al presidente venezolano y que califica al dignatario electo democráticamente como "dictador".

Maduro anunció el jueves sus intenciones de que el país deje de depender del dólar tras EE. UU. dictar sanciones financieras contra Venezuela. El gobierno venezolano aseguró ayer que dejará de firmar contratos en dólares y solicitará a las empresas que quieran hacer negocios con el Gobierno a migrar a otras monedas.

“Los 10.000 y tantos millones de dólares que le entrarán a la República este año por concepto petrolero son equivalentes a la exportación que le hacemos a los EE. UU., que es el único proveedor de caja de Venezuela, prácticamente”, señala Aristimuño, que plantea las consecuencias que supondría cambiar este dinero a otra moneda. Empleado al fin de EEUU.

La iniciativa ha dejado locos no sólo a los especuladores internos sino también a los paramilitares colombianos dueños del Pulzo.

“Si se reciben dólares y se asignan yuanes hay riesgo de que la relación de cambio provoque pérdidas gigantescas para la República”, declara Aristimuño, otro de los sesudos analistas que ha quedado comiendo caca on la medida, y quien considera  difícilmente realizable este proyecto “peligroso, muy delicado y poco serio” que no tiene precedentes y carece de “pragmatismo financiero”.

La condición del dólar de patrón de referencia para las monedas del mundo es otro de los problemas de este “nuevo sistema de pago internacional”, que según quienes no lo ven posible solo se haría realidad después de grandes trastornos y estaría de todos modos supeditado a la cotización del dólar.

El economista destaca asimismo que los propios pagos de Venezuela a Rusia o China por la compra de cualquier bien se hacen con dólares y no en las monedas de estas potencias, y remarca las dificultades que cambiar esto conllevaría.

Otro de los especialistas que se han pronunciado sobre el modelo propuesto por Maduro es Asdrúbal R. Oliveros, director de la firma Econalítica y eterno profeta del desastre que no pega una, para quien el cese de las asignaciones de dólares no son sino una excusa para “esconder un período agresivo de restricción de divisas para las importaciones”.

Los expertos señalan que Venezuela ha sacrificado la adjudicación de divisas para importar alimentos y otros productos básicos -llevando al país a una grave situación de escasez- para poder pagar sus obligaciones con los tenedores de bonos internacionales, la mayoría de los cuales están radicados en EE. UU.

El Gobierno de Washington prohibió el mes pasado las “negociaciones en deuda nueva y capital emitidas por el Gobierno de Venezuela y su compañía petrolera estatal”, unas sanciones dictadas para castigar la supuesta deriva totalitaria de Maduro.

La medida prohíbe también las “negociaciones con ciertos bonos existentes del sector público venezolano, así como pagos de dividendos al Gobierno de Venezuela”.

Mañana cuando las medidas den resultados nos burlaremos de el pulzo y de estos economistas sabihondos.