Diario

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El Zuliano
MUD


Jon Malaparte
En la historia de Venezuela jamás se había visto tanto liderazgo, real o supuesto, quemado en las hogueras de la precipitación y el desatino. Entre los primeros quemados en esa maquinaria de ambiciones y sed de poder que es la oposición venezolana están los liderazgos internos de la industria petrolera meritocrática y una horda de casi 20 mil descerebrados asadores de parrillas para los jefes, además de un liderazgo militar triturado en el golpe de abril 2002 y la payasada de la Plaza Altamira donde criminales como el general González González sacaron a relucir sus pezuñas y su odio al Pueblo venezolano. En ese mismo paquete también se quemaron el general Rosendo y el general Velazco. 

De igual forma, en aquellos aciagos días de principios de siglo, la trituradora volvió carne molía a un Cardenal de amplio protagonismo en el golpe, quien quería que Chávez fuera asesinado y fue a cerciorarse en la prisión que lo mataran. Ya debe estar dorándose en la quinta paila por criminal al igual que se chicharrarán los pedófilos de la Conferencia Episcopal, quienes se hacen los locos ante los crímenes de las hordas opositoras y, de ñapa, tildan a los terroristas que queman a personas, como héroes por la libertad.  Psicópatas asotanados como ellos, sólo confirman que esa mierda que llaman Iglesia Católica siempre ha estado del lado de los opresores y contra los pueblos como lo estuvieron durante la lucha independentista donde declararon a Bolívar enemigo y se encarnizaron contra él igual que lo hicieron con el otro gigante que ha parido nuestra tierra, el Comandante Chávez, líder universal nacido de las entrañas del pueblo.  

Aquel año la moledora también pasó por sus rodillos a Alfredo Peña, quien bajo el ala de Chávez llegó a ser Alcalde Mayor y trajo, en su función de agente extranjero a un gringo loco para planificar el golpe, utilizando a la Policía Metropolitana, la Metro como le decíamos en mi casita en Chapellín cuando los criminales que la conformaban llegaban echándole plomo a todo el mundo sin que ni el Universal ni el Nacional dijeran nada. Tampoco la OEA, porque eran tiempos de CAP o de Lusinchi, o de Luis Herrera. Eran tiempos donde Posada Carriles o era jefe o era asesor de la Disip y de todas las policías (intervencionismo cubano); tiempos en donde un criminal asilado en Costa Rica hoy día, de apellidos López Sisco, asesinaba a humildes campesinos o pescadores y los hacía pasar por guerrilleros para pedir más presupuesto. Sólo al darle asilo a un genocida como ese habla muy mal de ese país.

Seguirían en la moledora los payasos de súmate, los rectores opositores del CNE de los que no se acuerda nadie y otros chiflados. Luego, la moledora opositora molería a Manuel Rosales, Yon Goicochea, Henrique Capriles y otros tantos, aparte de los Salas de Carabobo. 

En el camino, la moledora como hemos visto molería a infinidad de traidores y oportunistas, de los que está demás perder tiempo en nombrar. En estos días ha estado moliendo a Luisa Ortega, la fiscal general hasta dentro de veintitantos días. Luego de la molienda histórica, en dos o tres meses nadie se acordará de ella, quizá eso le convenga quizás no. 

Lo cierto es que gracias a sus servicios ya no aparece en la lista de los que no tendrán visa o no podrán depositar en los bancos usamericanos. Sus gestiones facilitaron sus días allá en la tierra de donde es el gobierno que tanto maltrató a Antonio Ortega Díaz y a su partido el PCV. Del gobierno que asesinó o colaboró con los asesinos de miles de jóvenes o que incluso apoyó a Carlos Andrés cuando en sólo tres días, entre el 27 de febrero y primero de marzo de 1989 asesinó a más de cinco mil personas, que como alguien publicó recientemente, no trancaron vías ni dispararon morteros a la guardia, ni siquiera decían CAP vete ya o CAP te vamos a asesinar o vamos a acabar con los adecos. 

1989


maltrato a la mujer



adecos asesinos
En la gráfica, militantes del corruto partido AD utilizando armas largas para matar a los manifestantes en 1989
asesinos
Militantes de AD asesinan y llevan a fosas comunes a gente inocente en 1989. Esos días asesiban a una persona cada 45 segundo en el mayor crimen visto en Venezuela, avalado por Ramos Allup
victimas de AD
Otra de las más de cinco mil victimas asesinadas en trs días en 1989 por el gobierno criminal de Acción Democrática
Luego de matar a razón de casi dos mil personas por día, o sea 70 personas por hora, casi dos personas por minuto durante tres días seguidos, el criminal Carlos Andrés Pérez, no conforme los mandó a enterrar sin nombres en fosas comunes como la famosa La Peste. 

Silencio total del poder y los medios mundiales. Mientras hoy que somos víctimas de un ataque terrorista que ha causado la muerte a casi 100 personas en tres meses, se cataloga al gobierno de dictadura, ocultando que entre esos cien muertos hay guardias nacionales, policías, trabajadores y gente del pueblo cuyo único pecado fue pasar cerca de los asesinos que los curas pedófilos de la CEV llaman libertadores. 

Para nosotros son muchas víctimas. Pero para los autores intelectuales, 100 personas las mató CAP en 1989 en hora y media.


Ortega Díaz, la OEA y cien muertos en hora y media

MUD


Jon Malaparte
En la historia de Venezuela jamás se había visto tanto liderazgo, real o supuesto, quemado en las hogueras de la precipitación y el desatino. Entre los primeros quemados en esa maquinaria de ambiciones y sed de poder que es la oposición venezolana están los liderazgos internos de la industria petrolera meritocrática y una horda de casi 20 mil descerebrados asadores de parrillas para los jefes, además de un liderazgo militar triturado en el golpe de abril 2002 y la payasada de la Plaza Altamira donde criminales como el general González González sacaron a relucir sus pezuñas y su odio al Pueblo venezolano. En ese mismo paquete también se quemaron el general Rosendo y el general Velazco. 

De igual forma, en aquellos aciagos días de principios de siglo, la trituradora volvió carne molía a un Cardenal de amplio protagonismo en el golpe, quien quería que Chávez fuera asesinado y fue a cerciorarse en la prisión que lo mataran. Ya debe estar dorándose en la quinta paila por criminal al igual que se chicharrarán los pedófilos de la Conferencia Episcopal, quienes se hacen los locos ante los crímenes de las hordas opositoras y, de ñapa, tildan a los terroristas que queman a personas, como héroes por la libertad.  Psicópatas asotanados como ellos, sólo confirman que esa mierda que llaman Iglesia Católica siempre ha estado del lado de los opresores y contra los pueblos como lo estuvieron durante la lucha independentista donde declararon a Bolívar enemigo y se encarnizaron contra él igual que lo hicieron con el otro gigante que ha parido nuestra tierra, el Comandante Chávez, líder universal nacido de las entrañas del pueblo.  

Aquel año la moledora también pasó por sus rodillos a Alfredo Peña, quien bajo el ala de Chávez llegó a ser Alcalde Mayor y trajo, en su función de agente extranjero a un gringo loco para planificar el golpe, utilizando a la Policía Metropolitana, la Metro como le decíamos en mi casita en Chapellín cuando los criminales que la conformaban llegaban echándole plomo a todo el mundo sin que ni el Universal ni el Nacional dijeran nada. Tampoco la OEA, porque eran tiempos de CAP o de Lusinchi, o de Luis Herrera. Eran tiempos donde Posada Carriles o era jefe o era asesor de la Disip y de todas las policías (intervencionismo cubano); tiempos en donde un criminal asilado en Costa Rica hoy día, de apellidos López Sisco, asesinaba a humildes campesinos o pescadores y los hacía pasar por guerrilleros para pedir más presupuesto. Sólo al darle asilo a un genocida como ese habla muy mal de ese país.

Seguirían en la moledora los payasos de súmate, los rectores opositores del CNE de los que no se acuerda nadie y otros chiflados. Luego, la moledora opositora molería a Manuel Rosales, Yon Goicochea, Henrique Capriles y otros tantos, aparte de los Salas de Carabobo. 

En el camino, la moledora como hemos visto molería a infinidad de traidores y oportunistas, de los que está demás perder tiempo en nombrar. En estos días ha estado moliendo a Luisa Ortega, la fiscal general hasta dentro de veintitantos días. Luego de la molienda histórica, en dos o tres meses nadie se acordará de ella, quizá eso le convenga quizás no. 

Lo cierto es que gracias a sus servicios ya no aparece en la lista de los que no tendrán visa o no podrán depositar en los bancos usamericanos. Sus gestiones facilitaron sus días allá en la tierra de donde es el gobierno que tanto maltrató a Antonio Ortega Díaz y a su partido el PCV. Del gobierno que asesinó o colaboró con los asesinos de miles de jóvenes o que incluso apoyó a Carlos Andrés cuando en sólo tres días, entre el 27 de febrero y primero de marzo de 1989 asesinó a más de cinco mil personas, que como alguien publicó recientemente, no trancaron vías ni dispararon morteros a la guardia, ni siquiera decían CAP vete ya o CAP te vamos a asesinar o vamos a acabar con los adecos. 

1989


maltrato a la mujer



adecos asesinos
En la gráfica, militantes del corruto partido AD utilizando armas largas para matar a los manifestantes en 1989
asesinos
Militantes de AD asesinan y llevan a fosas comunes a gente inocente en 1989. Esos días asesiban a una persona cada 45 segundo en el mayor crimen visto en Venezuela, avalado por Ramos Allup
victimas de AD
Otra de las más de cinco mil victimas asesinadas en trs días en 1989 por el gobierno criminal de Acción Democrática
Luego de matar a razón de casi dos mil personas por día, o sea 70 personas por hora, casi dos personas por minuto durante tres días seguidos, el criminal Carlos Andrés Pérez, no conforme los mandó a enterrar sin nombres en fosas comunes como la famosa La Peste. 

Silencio total del poder y los medios mundiales. Mientras hoy que somos víctimas de un ataque terrorista que ha causado la muerte a casi 100 personas en tres meses, se cataloga al gobierno de dictadura, ocultando que entre esos cien muertos hay guardias nacionales, policías, trabajadores y gente del pueblo cuyo único pecado fue pasar cerca de los asesinos que los curas pedófilos de la CEV llaman libertadores. 

Para nosotros son muchas víctimas. Pero para los autores intelectuales, 100 personas las mató CAP en 1989 en hora y media.