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El Zuliano
El tráfico ilegal de personas presenta en Colombia un crecimiento que alcanza en la actualidad ingresos de tres millones de dólares semanales, de acuerdo con un estudio de la Policía Nacional que revela el diario El Espectador.

El texto, cuya autoría se le acredita a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol afirma que en el país existen al menos 25 grupos ilegales dedicados a esta actividad, que se mueven en 21 departamentos del territorio nacional.

En cuanto a la prosperidad de esa lucrativa y criminal actividad, el estudio afirma que creció del 2015 al 2016 en el 284 por ciento, es decir, pasó de ocho mil 855 a 33 mil 981 migrantes detectados en el país en tan sólo un año.

Ante esa situación, se creó un grupo de trabajo integrado por la Interpol, la Fiscalía Nacional y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos para fijar nuevas estrategias que les permitan llegar más allá de lo que es apresar a los ‘coyotes’.

El estudio difundido por el cotidiano capitalino subraya que las víctimas de los traficantes son en su mayoría hatianos y cubanos y otros procedentes de la India, Congo, Nepal y Bangladesh.

Precisa que este año han sido detectados entre enero y abril 2 mil 24 casos.

Uno de los más recientes y más publicitados fue el de cinco integrantes de una familia iraquí que terminaron en Cali engañados por un coyote, quien supuestamente les había arreglado un viaje a Estados Unidos, pero quedaron a la deriva y se acogieron a la condición de refugiados.

El informe de la Policía argumenta que Colombia no es el destino final de los migrantes, los cuales llegan al país con la pretensión de continuar viaje hacia Estados Unidos, Canadá y Europa.

Indica que en Bogotá existen mafias que prestan ‘servicio’ a los migrantes que aspiran continuar hacia el norte, con cobros de unos tres mil 600 dólares.

La entidad comenta que esas bandas les ofrecen rutas, transporte, documentos de identidad falsos y hasta los alojan en hoteles y casas de familia ubicadas en los barrios de Fontibón, Engativá o Chapinero y en otras ciudades como Medellín y Cali.

Colombia obtiene ingresos millonarios por tráfico ilegal de personas

El tráfico ilegal de personas presenta en Colombia un crecimiento que alcanza en la actualidad ingresos de tres millones de dólares semanales, de acuerdo con un estudio de la Policía Nacional que revela el diario El Espectador.

El texto, cuya autoría se le acredita a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol afirma que en el país existen al menos 25 grupos ilegales dedicados a esta actividad, que se mueven en 21 departamentos del territorio nacional.

En cuanto a la prosperidad de esa lucrativa y criminal actividad, el estudio afirma que creció del 2015 al 2016 en el 284 por ciento, es decir, pasó de ocho mil 855 a 33 mil 981 migrantes detectados en el país en tan sólo un año.

Ante esa situación, se creó un grupo de trabajo integrado por la Interpol, la Fiscalía Nacional y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos para fijar nuevas estrategias que les permitan llegar más allá de lo que es apresar a los ‘coyotes’.

El estudio difundido por el cotidiano capitalino subraya que las víctimas de los traficantes son en su mayoría hatianos y cubanos y otros procedentes de la India, Congo, Nepal y Bangladesh.

Precisa que este año han sido detectados entre enero y abril 2 mil 24 casos.

Uno de los más recientes y más publicitados fue el de cinco integrantes de una familia iraquí que terminaron en Cali engañados por un coyote, quien supuestamente les había arreglado un viaje a Estados Unidos, pero quedaron a la deriva y se acogieron a la condición de refugiados.

El informe de la Policía argumenta que Colombia no es el destino final de los migrantes, los cuales llegan al país con la pretensión de continuar viaje hacia Estados Unidos, Canadá y Europa.

Indica que en Bogotá existen mafias que prestan ‘servicio’ a los migrantes que aspiran continuar hacia el norte, con cobros de unos tres mil 600 dólares.

La entidad comenta que esas bandas les ofrecen rutas, transporte, documentos de identidad falsos y hasta los alojan en hoteles y casas de familia ubicadas en los barrios de Fontibón, Engativá o Chapinero y en otras ciudades como Medellín y Cali.