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El Zuliano
CASI TRAGEDIA

Entre los comentarios de las personas en Maracaibo está que la acción al parecer fue coordinada por Yorman Barillas (diputado fugitivo por haber asesinado a un estudiante de LUZ) en conjunto con  gente de Lester Toledo (también fugitivo de la justicia por traslado de explosivos para asesinar personas en septiembre 2016). La acción buscaba causar una tragedia con más de 100 muertos.
 
La buena rumba con tragos y música a todo volumen rápidamente se transformó en una noche de terror. El domingo 9 de julio, en la madrugada, violentos lanzaron bombas lacrimógenas en las discotecas Mi Ternerita y Mi Vaquita. 

Los ataques fueron casi en simultáneo. A la 1:50 de la mañana ocurrió el primero en la discoteca ubicada en la avenida Paúl Moreno (antigua Fuerzas Armadas); el segundo a las 2:00 am se registró en calle 3H con avenida 76. 

 Las 450 personas que bailaban y bebían en “Mi Ternerita Norte” no escucharon  la detonación de la bomba. La histeria y desesperación se apoderó rápidamente de los clientes luego de que  sintieron cómo el denso humo les impedía respirar y les causaba ardor en los rostros y ojos. Unas 450 personas estaban en el local, su máxima capacidad. “Estaba lleno”, dijeron empleados.  

Hombres bien vestidos, mujeres ataviadas con vestimenta ceñida al cuerpo y en altos tacones trataban de salir por la puerta principal del establecimiento. Era como una estampida. La música dejó de sonar, solo se escuchaban los gritos, y las botellas y vasos rompiéndose cuando las personas despavoridas saltaban por encima de mesas y sillas. 

La entrada quedó bloqueada por la cantidad de personas que buscaba llegar al estacionamiento. Otros, presos del terror, rompieron una de las ventanas de la parte trasera del primer piso de la discoteca. Saltaron al vacío.   Afuera, las víctimas tosían y buscaban a sus amigos entre el tumulto de personas.  Mujeres descalzas y sangrando, producto de las cortadas ocasionadas por los vidrios en el piso, y hombres sin camisa  eran atendidos por paramédicos del VEN 911 que llegaron al lugar. 

En  “Mi Vaquita” la desesperación fue similar.  El pánico se respiraba  en la discoteca. Los fiesteros también rompieron uno de los vidrios de la entrada principal para tratar de escapar. Al local llegaron efectivos de Cicpc, Cpbez y Guardia Nacional Bolivariana.

 “Recibimos la novedad y estamos en el proceso de analizar los videos de seguridad para establecer qué pasó y quiénes son los autores de estos hechos”, dijo el secretario de Seguridad, Biagio Parisi. “El ataque fue casi simultáneo en ambos centros nocturnos. Hubo heridos leves: por cortaduras con vasos y vidrios, así  como por esguinces”, agregó.

Parisi precisó que “tras información preliminar se descartó que estos ataques  hayan sido perpetrado por bandas delictivas dedicadas a la extorsión”.
Asimismo, el secretario de Seguridad destacó que en reiteradas ocasiones  “ambos locales han sido amenazados por grupos de violentos”. Se investiga.

Ataque de hordas criminales opositoras a Mi Vaquita y Mi Ternerita en Maracaibo buscaba que hubiera muchos muertos

CASI TRAGEDIA

Entre los comentarios de las personas en Maracaibo está que la acción al parecer fue coordinada por Yorman Barillas (diputado fugitivo por haber asesinado a un estudiante de LUZ) en conjunto con  gente de Lester Toledo (también fugitivo de la justicia por traslado de explosivos para asesinar personas en septiembre 2016). La acción buscaba causar una tragedia con más de 100 muertos.
 
La buena rumba con tragos y música a todo volumen rápidamente se transformó en una noche de terror. El domingo 9 de julio, en la madrugada, violentos lanzaron bombas lacrimógenas en las discotecas Mi Ternerita y Mi Vaquita. 

Los ataques fueron casi en simultáneo. A la 1:50 de la mañana ocurrió el primero en la discoteca ubicada en la avenida Paúl Moreno (antigua Fuerzas Armadas); el segundo a las 2:00 am se registró en calle 3H con avenida 76. 

 Las 450 personas que bailaban y bebían en “Mi Ternerita Norte” no escucharon  la detonación de la bomba. La histeria y desesperación se apoderó rápidamente de los clientes luego de que  sintieron cómo el denso humo les impedía respirar y les causaba ardor en los rostros y ojos. Unas 450 personas estaban en el local, su máxima capacidad. “Estaba lleno”, dijeron empleados.  

Hombres bien vestidos, mujeres ataviadas con vestimenta ceñida al cuerpo y en altos tacones trataban de salir por la puerta principal del establecimiento. Era como una estampida. La música dejó de sonar, solo se escuchaban los gritos, y las botellas y vasos rompiéndose cuando las personas despavoridas saltaban por encima de mesas y sillas. 

La entrada quedó bloqueada por la cantidad de personas que buscaba llegar al estacionamiento. Otros, presos del terror, rompieron una de las ventanas de la parte trasera del primer piso de la discoteca. Saltaron al vacío.   Afuera, las víctimas tosían y buscaban a sus amigos entre el tumulto de personas.  Mujeres descalzas y sangrando, producto de las cortadas ocasionadas por los vidrios en el piso, y hombres sin camisa  eran atendidos por paramédicos del VEN 911 que llegaron al lugar. 

En  “Mi Vaquita” la desesperación fue similar.  El pánico se respiraba  en la discoteca. Los fiesteros también rompieron uno de los vidrios de la entrada principal para tratar de escapar. Al local llegaron efectivos de Cicpc, Cpbez y Guardia Nacional Bolivariana.

 “Recibimos la novedad y estamos en el proceso de analizar los videos de seguridad para establecer qué pasó y quiénes son los autores de estos hechos”, dijo el secretario de Seguridad, Biagio Parisi. “El ataque fue casi simultáneo en ambos centros nocturnos. Hubo heridos leves: por cortaduras con vasos y vidrios, así  como por esguinces”, agregó.

Parisi precisó que “tras información preliminar se descartó que estos ataques  hayan sido perpetrado por bandas delictivas dedicadas a la extorsión”.
Asimismo, el secretario de Seguridad destacó que en reiteradas ocasiones  “ambos locales han sido amenazados por grupos de violentos”. Se investiga.