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El Zuliano
Laura Chinchilla, Jorge Quiroga y Andrés Pastrana posan complacidos con grupo de guarimberos.

Abdías Lebrún
Con cifras forjadas que el opositor común en su fuero interno reconoce y el chavista del pueblo grita abiertamente con pruebas de todo tipo en la mano o en youtube, la oposición ha trasladado su hora cero del lunes 17 al jueves 20 de julio. Para ese día la MUD ha convocado un para de 24 horas que de ser exitoso será prolongado indefinidamente como en abril de 2002. 

Afuera en las calles, la gente en general se siente asquiada de los métodos gansteriles de la MUD que ha recurrido a la delincuencia agrupada en bandas criminales para mantener el asedio contra la gente trabajadora y honesta durante casi cuatro meses con saldo de más de 100 fallecidos la mayoría quemados o cometiendo actos terroristas. La violencia producto del odio sembrado por la dirigencia y el estímulo monetario dado a las bandas ha estremecido la paz del país que a pesar de la crisis económica ha venido cumpliendo con sus compromisos mientras el pueblo se ha mantenido firme.

 El paro convocado para el día 20 de julio pretende crear las condiciones para nombrar un poder paralelo e ilegítimo el viernes 21 e instalarlo por la fuerza de las armas de una intervención colombiana al país. Al carecer de fuerza popular dispuesta y valerosa y de una fuerza armada aliada, la MUD ha tenido que recurrir al expediente de los mercenarios y la intervención militar foránea. Esa intervención se daría si llegara a ser exitoso y acatado el paro. 

Pero los vientos que soplan son otros. Las informaciones filtradas del simulacro indican que la perticipación en el mismo fue incluso superior a los números forjados de la oposición. La gente a la que les duele la cabeza si tocan la arena no estará dispuesta jamás a luchar. Prefieren pagar que enviar a sus muchachos a la lucha. Ese sector se encuentra en este momento en la disyuntiva de participar en el paro y propiciar una guerra o no hacerlo.

Al frente, una Fuerza Armada monolítica y un pueblo que a millones está dispuesto por millones a enfrentar lo que sea para no perder los logros obtenidos en 17 años. Un pueblo que aunque negado es mayoría. 

No importa cuantos expresidentes asesinos y ligados al narco vengan a gritar sus groserías.

El paro del 20 fracasará y el 30 habrá elecciones Constituyentes y la paz se impondrá así el viejo moribundo que "gobierna" EEUU diga que sancionará a un país por hacer elecciones. ¡Cuánto cinismo!

Análisis: El paro convocado por la MUD fracasará

Laura Chinchilla, Jorge Quiroga y Andrés Pastrana posan complacidos con grupo de guarimberos.

Abdías Lebrún
Con cifras forjadas que el opositor común en su fuero interno reconoce y el chavista del pueblo grita abiertamente con pruebas de todo tipo en la mano o en youtube, la oposición ha trasladado su hora cero del lunes 17 al jueves 20 de julio. Para ese día la MUD ha convocado un para de 24 horas que de ser exitoso será prolongado indefinidamente como en abril de 2002. 

Afuera en las calles, la gente en general se siente asquiada de los métodos gansteriles de la MUD que ha recurrido a la delincuencia agrupada en bandas criminales para mantener el asedio contra la gente trabajadora y honesta durante casi cuatro meses con saldo de más de 100 fallecidos la mayoría quemados o cometiendo actos terroristas. La violencia producto del odio sembrado por la dirigencia y el estímulo monetario dado a las bandas ha estremecido la paz del país que a pesar de la crisis económica ha venido cumpliendo con sus compromisos mientras el pueblo se ha mantenido firme.

 El paro convocado para el día 20 de julio pretende crear las condiciones para nombrar un poder paralelo e ilegítimo el viernes 21 e instalarlo por la fuerza de las armas de una intervención colombiana al país. Al carecer de fuerza popular dispuesta y valerosa y de una fuerza armada aliada, la MUD ha tenido que recurrir al expediente de los mercenarios y la intervención militar foránea. Esa intervención se daría si llegara a ser exitoso y acatado el paro. 

Pero los vientos que soplan son otros. Las informaciones filtradas del simulacro indican que la perticipación en el mismo fue incluso superior a los números forjados de la oposición. La gente a la que les duele la cabeza si tocan la arena no estará dispuesta jamás a luchar. Prefieren pagar que enviar a sus muchachos a la lucha. Ese sector se encuentra en este momento en la disyuntiva de participar en el paro y propiciar una guerra o no hacerlo.

Al frente, una Fuerza Armada monolítica y un pueblo que a millones está dispuesto por millones a enfrentar lo que sea para no perder los logros obtenidos en 17 años. Un pueblo que aunque negado es mayoría. 

No importa cuantos expresidentes asesinos y ligados al narco vengan a gritar sus groserías.

El paro del 20 fracasará y el 30 habrá elecciones Constituyentes y la paz se impondrá así el viejo moribundo que "gobierna" EEUU diga que sancionará a un país por hacer elecciones. ¡Cuánto cinismo!